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Acoso (Parte 1 de 2)

Acoso
(Parte 1 de 2)

Cargos por Acoso en Connecticut

La policía y la fiscalía de Connecticut toman muy en serio el acoso telefónico y cibernético. Con la creciente preocupación por parte de las autoridades por la violencia en el lugar de trabajo y en la escuela, los legisladores de Connecticut han aprobado rigurosas leyes escritas en términos generales en contra de mensajes de acoso y amenazas hechas a través de conversaciones por teléfono celular, mensajes de texto, redes sociales y fax. También, como muchos de los abogados penales más destacados en violencia doméstica de Connecticut lo confirman, los cargos por acoso en Connecticut muchas veces surgen en los arrestos por violencia doméstica, cuando los cónyuges y seres queridos dejan salir la rabia y la agresividad hacia el otro a través de medios de comunicación digitales y electrónicos. En estos cargos por acoso y violencia doméstica de Greenwich y Stamford, la policía primero realiza el arresto y luego la fiscalía realiza el interrogatorio en un tribunal. Por lo tanto, si usted fue arrestado por cargos de acoso 53a-182b / 53a-183 en Stamford, Greenwich, Darien, New Canaan, Wilton, Weston, Westport, o Fairfield, debe ponerse en contacto con un buen abogado penal con experiencia en el área de acoso en Greenwich y Stamford, antes de su primera audiencia.

Cargos por Acoso en Segundo Grado en Connecticut Según la Ley CGS 53A-183

El delito de acoso en segundo grado en Connecticut se encuentra codificado como CGS § 53a-183. Este cargo es un delito menor clase C que trae hasta 90 días en la cárcel, libertad condicional y una multa de $500. Para ser imputado de acoso en segundo grado según la ley 53a-183, se le debe acusar de:(1) utilizar lenguaje indecente u obsceno en el teléfono, (2) enviar un mensaje irritante, hostigador o alarmante por fax, correo electrónico, correo postal o redes sociales como Facebook o Instagram, o (3) realizar intencionalmente una llamada que cause molestia o alarma. Lo que ocasiona “molestia” y “alarma” evoca claramente un estándar amplio y subjetivo. Lo que puede ser molesto para una persona, puede que no lo sea para otra. Ahí es cuando se necesita una buena defensa para representarlo agresivamente ante la policía y la fiscalía, a fin de convencerlos de desistir y no demandarlo por lo que puede ser el ejercicio perfectamente legal de su derecho a la libre expresión, según lo establece la primera enmienda de la constitución.

Acoso en Primer Grado Según la Ley CGS 53ª-182b

La policía de Connecticut acusa con menos frecuencia cargos por acoso en primer grado. De acuerdo con la redacción de la ley CGS § 53a-182b, para ser acusado de este cargo usted debe (1) ser un delincuente convicto y (2) amenazar intencionalmente de muerte o daño a otra persona por teléfono, fax, correo postal, correo electrónico, redes sociales, Facebook o cualquier otro tipo de medio de comunicación electrónico. Este es un cargo de delito mayor clase D, el cual trae un máximo de 5 años en la cárcel, libertad condicional y una multa de $5,000.

Qué Puede Esperar en su Primera Comparecencia Cuando le Instruyan los Cargos por Incumplimiento de la Ley 53A-183 de Acoso en Segundo Grado

En su primera audiencia por cargos de incumplimiento de la ley 53a-183 de acoso en segundo grado en Greenwich o Stamford, espere comparecer ante un juez del tribunal superior. La supuesta víctima o el demandante de su caso (es decir, la persona o empresa a la que se le acusa de haber acosado), tendrá la oportunidad de decirle al juez si se siente amenazada o si considera que usted es un peligro claro e inminente para su seguridad. Luego, la fiscalía y el comisario de fianzas recomendarán condiciones adicionales para dejarlo en libertad en esta audiencia (como programa de manejo de la ira, consejería para el abuso del alcohol y otras sustancias, ayuda psicológica, toque de queda, órdenes de alejamiento de no contacto, órdenes de alejamiento de 100 yardas o incluso monitoreo a través de sistema GPS). Obviamente, esas condiciones podrían ser excesivas o innecesarias. Además, el denunciante que lo hizo arrestar podría tener malas intenciones para pedir condiciones adicionales, con el único objetivo de que usted las infrinja y lo arresten de nuevo por el delito de incumplimiento de las condiciones para ser dejado en libertad según la ley CGS 53a-222, un delito menor clase A. En esta audiencia, usted y su abogado tendrán la oportunidad de alegar la imposición de dichas condiciones y explicar por qué son innecesarias. Su abogado hará énfasis ante el juez de su historial delictivo y profesional, las carencias del caso de acoso según la ley 53a-183 en su contra, al igual que asuntos de credibilidad del demandante (por ejemplo, el historial delictivo del demandante).

Cargos de Violencia Doméstica por Acoso Según la Ley 53a-183

Tal vez el contexto en el que más comúnmente surgen arrestos según la ley de acoso 53a-183, es en los tribunales de violencia doméstica. Las personas que se ven involucradas en relaciones familiares o íntimas emocionalmente inestables o volátiles, algunas veces caen en el acoso telefónico o por redes sociales, como un mecanismo para ventilar su frustración o ira en contra de la otra persona. La fiscalía y la policía consideran que este tipo de conductas puede fácilmente escalar a situaciones violentas, por lo que no vacilan en llevar adelante quejas de acoso según la ley 53a-183, para apagar el incendio en una etapa temprana. No obstante, lo que no tienen en cuenta es lo dañinos que estos cargos pueden llegar a ser para su vida profesional y personal, ya que los cargos de delito menor y delito grave por acoso salen a relucir por años en cualquier verificación de antecedentes profesionales, laborales y financieros, mientras el caso esté pendiente o incluso después de que la fiscalía haya anulado o dimitido sus cargos por acoso.

Como cualquier buen abogado de Greenwich y Stamford experto en violencia doméstica señalaría, otra particularidad de una acusación de acoso según la ley 53a-183 en un tribunal de violencia doméstica, es cuando en la comparecencia, el juez del tribunal superior emite una “orden de protección penal” en su contra a fin de proteger a la supuesta víctima. Existen tres tipos de dichas órdenes de alejamiento/protección por violencia doméstica: (1) la más severa es la orden “plena de no contacto”, la cual le prohíbe tener cualquier tipo de contacto con el denunciante, (2) la orden “plena” o “de alejamiento residencial” permite el contacto, pero le prohíbe ingresar al lugar de trabajo o domicilio de la persona protegida y (3) la menos restrictiva es la orden de protección “parcial”, la cual permite contacto y convivencia pero le prohíbe “amenazar, intimidar o acosar” a las parte protegida.

Como lo diría cualquier buen abogado de Greenwich, Darien y Stamford experto en violencia doméstica, en los casos de acoso según la ley 53a-183, las órdenes que representan mayor peligro son las “parciales”. Lo que la policía considera como conducta “intimidatoria” o “acosadora” corresponde a un término legal con una definición bastante amplia. Nosotros siempre les advertimos a nuestros clientes que las supuestas “víctimas” pueden utilizar estas órdenes de protección como espadas y no como escudos e intentar provocarlos para que las infrinjan. Irónicamente, muchas víctimas están autorizadas legalmente para insultarlo en un mensaje de texto o correo electrónico, pero usted no tiene permitido responder en un tono o lenguaje similar. El punto es que esas son aguas muy peligrosas y es mucho lo que está en juego, ya que el incumplimiento de una orden de protección penal en Connecticut según la ley 53a-223 es un delito mayor clase D, penable con hasta 5 años de cárcel.

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